profedetLos citatorios que a veces hacen llegar a los patrones a través de los mismos trabajadores por parte de las inspectorías o de las Procuradurias de la Defensa del Trabajador, son en primera instancia una invitación a conciliar.  Como todavía no se trata de ninguna demanda formal del trabajador por escrito, no hay ningun problema de inmediato. No se preocupe. No se alarme.

Cuando empece a hacer mis pininos como responsable en el ambito de los recursos humanos, yo acostumbraba acudir a esos citatorios (a los cuales por cierto, no pasa NADA si no se acude la primera vez).  Pero al paso del tiempo me di cuenta de que es mejor estrategia para el patrón, que vaya el abogado laborista, ¿por qué? Porque al ver el trabajador a alguien extraño, como que se cohibe y la probable “furia” que hubiera tenido si me ve a mi primero, se le olvida o se le esfuma.

Si quiere usted acudir, lo puede hacer (no distraiga al Gerente o al representante legal con este asunto, todavía no es necesario que el acuda personalmente).  La idea es entonces de primera instancia, aprovechar para negociar con el trabajador, haciendole ver que ustedes en ningun momento lo han despedido (si es que trae esa idea. Es más, nunca mencionen esa palabra) y que ustedes acuden al citatorio, porque desconocen los motivos por los cuales les han avisado para acudir.  Ante la presencia del inspector o del funcionario ofrézcale nuevamente una cantidad.  Que vea el funcionario-conciliador que ustedes de veras quieren un arreglo.  O de plano, decirle al trabajador que se regrese a laborar y en la mayoría de los casos, al saber ese trabajador que va a tener que regresar a un sitio en donde la relación laboral y personal será muy tirante, optará por negociar en la mayoría de las ocasiones.

No olviden llevar en mente los importes de la liquidación, tanto como si el trabajador renunciara, como si también en verdad fuera a ser despedido, con los importes legales al 100%, para tener un panorama de la negociación a la que pudieran ustedes llegar y que sea satisfactoria para ambas partes y teniendo enfrente al conciliador, podría finiquitar el asunto y deshacerse de un trabajador problemático.

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Los funcionarios del trabajo promueven y aceptan un buen arreglo en ese momento.  De esta forma, evitan saturar las juntas de conciliación con asuntos laborales, que desafortunadamente son largos, costosos y desgastantes para patrón y trabajador, así que la recomendación en general es, aprovechar estos citatorios para negociar la salida de este tipo de trabajadores.

Lic. PpSoto, integrante de “Asesores Mexicanos”
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