
#RecomendacionesDomingueras – ¿Te molestan los ronquidos?
Solemos ser bastante egoístas con respecto al sueño. Muchas personas necesitan un nivel de confort extremo y la ausencia total de ruidos. Por eso, a veces, la pareja roncadora puede recibir un suave codazo, como un recordatorio de que ya es hora de darse la vuelta.
Pero, ¿qué es el ronquido en realidad? Es la vibración de los tejidos blandos de la garganta que ocurre cuando el aire tiene dificultades para pasar por las vías respiratorias. Aunque “vibración” suena demasiado elegante para describir esos sonidos aterradores que una persona puede emitir por la noche.
El ronquido suele comenzar cuando los músculos están relajados (especialmente después del alcohol o los somníferos), por lo que el paladar, la úvula y las paredes de la garganta simplemente “se sacuden” al inhalar.
A veces, el ronquido es una característica individual, pero en la mayoría de los casos indica algún problema. Por ejemplo: exceso de peso, tabique nasal desviado, fatiga crónica, problemas de tiroides o incluso apnea del sueño (una breve interrupción de la respiración durante el sueño).
En estos casos, la persona no solo ronca, sino que también se despierta con dolor de cabeza y fatiga crónica. Por eso, si el ronquido es constante, es importante acudir a un otorrinolaringólogo y a un especialista del sueño.
Y para ayudarte desde ya, empieza por lo sencillo.

Cambia la posición al dormir: Dormir de lado en lugar de boca arriba puede reducir los ronquidos, ya que evita que la lengua y los tejidos blandos obstruyan las vías respiratorias. Una almohada corporal o coser una pelota de tenis en la espalda del pijama puede ayudar a mantener esta posición.
Mantén un peso saludable: El exceso de peso, especialmente alrededor del cuello, puede presionar las vías respiratorias. Una dieta equilibrada y ejercicio regular pueden marcar la diferencia.
Evita el alcohol y los sedantes: Estas sustancias relajan los músculos de la garganta, lo que aumenta los ronquidos. Evítalas, sobre todo antes de dormir.
Hidrátate y despeja las vías nasales: Beber suficiente agua y usar un humidificador puede prevenir la congestión. También puedes probar tiras nasales o un lavado nasal con solución salina antes de acostarte.
Establece una rutina de sueño: Dormir lo suficiente y a horas regulares ayuda a que los músculos de la garganta estén menos relajados, reduciendo los ronquidos.
Nota: Si los ronquidos son persistentes, fuertes o van acompañados de pausas en la respiración, recomienda consultar a un médico.
Y prueba el truco más popular en las redes sociales: tapar la boca con cinta adhesiva. Realmente ayuda, aunque no resuelve el problema de fondo. ¡¡No, NTC!!
¿Te molesta el ronquido?
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