vacanteDe cuando en cuando, en nuestra plantilla de personal puede surgir alguna vacante, derivado de que algún trabajador renunció (o lo renunciamos), o porque la carga de trabajo es tal, que en alguna de las áreas operativas de nuestra empresa, requiere que contratemos los servicios de un nuevo trabajador.

Para los trabajadores de la iniciativa privada, nos remitimos a la #LFT, para aquéllos casos en los que necesitemos cubrir esa vacante.  ¿Y por qué deberíamos hacerlo?  Veamos los artículos que nos sacarán de dudas:

Artículo 2o.-  Las normas del trabajo tienden a conseguir el equilibrio entre los factores de la producción y la justicia social, así como propiciar el trabajo digno o decente en todas las relaciones laborales.
Se entiende por trabajo digno o decente aquél en el que se respeta plenamente la dignidad humana del trabajador; no existe discriminación por origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias sexuales o estado civil; se tiene acceso a la seguridad social y se percibe un salario remunerador; se recibe capacitación continua para el incremento de la productividad con beneficios compartidos, y se cuenta con condiciones óptimas de seguridad e higiene para prevenir riesgos de trabajo.
[…]

Otro artículo de la LFT que debemos considerar es el siguiente:

Artículo 3o.- El trabajo es un derecho y un deber sociales. No es artículo de comercio.
No podrán establecerse condiciones que impliquen discriminación entre los trabajadores por motivo de origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otro que atente contra la dignidad humana.

Y miren lo que nos dice el que a continuación transcribo:

Artículo 133.- Queda prohibido a los patrones o a sus representantes:
I. Negarse a aceptar trabajadores por razón de origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otro criterio que pueda dar lugar a un acto discriminatorio;

En mis auditorías laborales administrativas y con el afán de realizar actividades «preventivas», les hago la recomendación a mis clientes de que cuando publiquen sus vacantes de empleo, eviten poner requisitos que supuestamente deben cubrir los candidatos.

Veamos un ejemplo de un anuncio que a todas luces puede ser considerado como discriminatorio:

#vacante

Dice: «Con facilidad de palabra». Un disléxico no calificaría (por su dificultad en la lectura de las instrucciones que tuviera que leer o un tartamudo tampoco calificaría.

Dice: «Con experiencia en ventas». ¿Con base en qué factores calificaría la «experiencia»…?

Dice: «De 18 a 23 años». ¿Y las personas que tenga de 24 años en adelante…?

Dice: «Tez clara». ¿Y las personas de piel color cobrizo o negro o de raza asiática…?

Dice: Estatura mínima 1.60″. Entonces si estas señoritas acuden de forma ineteresada, serán rechazadas:

chapis

Dice: «Residir en Lima centro». O sea, si vivo en Lima oriente no califico.

Ustedes podrán argumentar que no es motivo de preocupación el hecho de publicar este tipo de anuncios solicitando candidatos para ocupar sus vacantes. ¿Seguros de que no? Ustedes dirán: «-Claro, no son trabajadores». Y es cierto. no corren el peligro de ser demandados, pero por realizar actos discriminatorios, ustedes pueden ser objeto de sanción por parte de la autoridad laboral.

Veamos si hay fundamento en la #LFT para eso:

Artículo 1002. Por violaciones a las normas de trabajo no sancionadas en este Capítulo o en alguna otra disposición de  esta Ley, se impondrá al infractor multa por el equivalente de 50 a 5000 veces el salario mínimo general.

O sea, hay sanciones. Pero ¿cómo las aplicaría la autoridad al patrón? A través de la denuncia ciudadana, es decir, si el candidato tiene algún indicio de que no fue contratado por algún motivo discriminatorio, amerita que la oficina de inspectoría del trabajo le aplique una sanción que en montos del 2016, se habla que va de $3,652 a $365,200, nada despreciables para la autoridad tan necesitada de efectivo.

Ah. No se les olvide que existe también un organismo que vela por los derechos de los ciudadanos. Este es la comisión de derechos humanos y la Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación (Conapred), quienes pueden emitir recomendaciones por la práctica equivocada de los patrones de discriminar a los candidatos a empleo.

CONAPRED desarrolla acciones para proteger a todos los ciudadanos y las ciudadanas de toda distinción o exclusión basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, que impida o anule el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas (artículo 4º Ley Federal para Prevenir la Discriminación). Fuente: Página web de la Conapred

Por tanto, recomiendo que su anuncio de vacante de empleo que pueden publicar en periódicos, bolsas de trabajo digitales, redes sociales, etc,, sea como el ejemplo que a continuación les presento:

#vacante

Por Lic. Pp Soto

Consultor y capacitador profesional en aspectos laborales y de seguridad social (Imss, Infonavit, sua, sipare, contratos de trabajo, terminación de relación de trabajo, nóminas, etc). .