
Un #DiaDelTrabajo, diferente…
Por necesidades de trabajo y por querer atender a varios clientes, tuve que viajar a #CdMx.
Como siempre, llegar a la gran urbe, al tentáculo de los millones de almas es una extraña sensación. Llegué en el mes de abril.
Días después, una mañana con nubarrones y aire sombrío, me despierta sobresaltado, porque se me hacía tarde para llegar a mi cita de trabajo. Apurado, tomé mi laptop y me dirigí a abordar el transporte urbano. Extrañado por el silencio del metro y la ciudad desierta, sentí un escalofrío al llegar y entrar a la oficina: Noto que nadie me impide el paso y las luces no encandilan como de costumbre, pero parpadean intermitentemente; el aire huele a polvo viejo, de varios días y solo se escucha el eco pesado de mis pasos atormentados.
Al intentar encender la computadora, la pantalla apenas atisba a mostrar un mensaje tenue con letras en color sangre: “Hoy no hay trabajo… para los vivos”. Los pelitos de la nuca se me erizan.
Siento una presencia detrás, pero al voltear con lentitud solo veo mi reflejo distorsionado en las ventanas, las que muchas de ellas comienzan a desprenderse y caer pesadamente de su lugar, unas a la calle y otras al piso de la oficina haciendo un ruido ensordecedor; el edificio súbitamente parece hundirse en una niebla espesa, gris, lóbrega que lastima los ojos.
Recorro los pasillos vacíos. Cada puerta cerrada con marcas de uñas ensangrentadas y papeles arrugados en el suelo por doquier con nombres tachados. Encuentro el mio.

De pronto, suena el teléfono: nadie contesta y al tener que descolgar, sin desearlo, escucho una voz, que parece salir de las entrañas del infierno, del otro lado de la línea, que susurra tétricamente: “Bienvenido al turno eterno”.
¡Pp Soto avienta la bocina, ahoga un grito! Aterrado, voltea con pasmosa desesperanza para mirar el calendario y descubre que el día es el 2 de mayo. El Día del Trabajo pasó; su cita ni siquiera era ese día y él es el único que no descansó, condenado a trabajar solo, para siempre, en una oficina que en un abrir y cerrar de ojos, comienza a desvanecerse a su alrededor, junto con él…
#FelizDiaDelTrabajo
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