¿Te suena el tema de reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales, pero no tienes claro qué implica en la práctica? Esta propuesta ha generado muchas dudas entre trabajadores, estudiantes y empresas, porque toca directamente el tiempo, el salario y la organización del trabajo.
Veamos 7 puntos interesantes:
1. De dónde sale la idea de las 40 horas
En México, la jornada máxima general sigue siendo de 48 horas a la semana, es decir, 8 horas diarias de lunes a sábado, según la Ley Federal del Trabajo. Sin embargo, desde hace algunos años ha tomado fuerza la propuesta de reducirla a 40 horas, para acercarnos a estándares internacionales y mejorar la calidad de vida de los trabajadores (OIT).
Esta discusión no solo es “de abogados”, también impacta en temas como salud, productividad, conciliación familiar y hasta en cómo se organizan los turnos en empresas grandes y pequeñas.
2. Qué cambiaría con una jornada de 40 horas
La idea central es sencilla: pasar de 48 a 40 horas sin reducir el salario, es decir, hacer menos horas, pero mantener el mismo sueldo semanal o quincenal. Eso obligaría a las empresas a reorganizar turnos, tareas y, en algunos casos, a contratar más personal para cubrir los mismos horarios de servicio.
En la práctica, podríamos ver escenarios como estos: semanas de 5 días de trabajo de 8 horas, eliminación del sábado como día laboral en muchos centros de trabajo, o reacomodos para que ciertas actividades se cubran con esquemas mixtos o por objetivos.
3. Beneficios esperados para las personas trabajadoras
Entre los argumentos a favor, destacan varios puntos que interesan mucho a estudiantes y trabajadores jóvenes: más tiempo para la familia, estudios, descanso y proyectos personales. También se menciona la posibilidad de reducir fatiga, estrés y riesgos de accidentes laborales, especialmente en actividades demandantes física o mentalmente.
En algunos países donde se han aplicado reducciones de jornada, se han reportado mejoras en productividad y clima laboral, lo cual alimenta la idea de que trabajar menos horas no necesariamente significa producir menos.

4. Retos para las empresas y áreas de recursos humanos
Para las empresas, la jornada de 40 horas no es solo “bajar horas y ya”, sino replantear cómo se organiza el trabajo. Esto incluye revisar turnos, horas extras, descansos, costos laborales y hasta la forma en que se miden resultados y desempeño.
Áreas como recursos humanos, nóminas y relaciones laborales tendrían que ajustar contratos, reglamentos interiores, políticas de asistencia y el uso de horas extra, todo alineado con la nueva jornada máxima. Además, habría que cuidar la comunicación interna para evitar malentendidos y conflictos con el personal.
5. Impacto en salarios, horas extra y prestaciones
Una preocupación recurrente es: “¿Me van a pagar menos si trabajo menos horas?”. Respuesta rotunda: «NO». La propuesta de reducción a 40 horas parte del principio de respetar el salario, de modo que el trabajador conserve su ingreso por semana o quincena.
También cambiaría la forma de calcular horas extra, porque el punto de referencia ya no serían 48 horas, sino 40. Eso puede generar ajustes en costos para las empresas, pero también una mejor protección del tiempo libre del trabajador.
6. Lo que debe vigilar el inspector del trabajo
La autoridad laboral tendría un papel clave para que cualquier reforma no se quede solo en papel. Debería vigilar que no haya simulaciones, como mantener las mismas cargas de trabajo pero “disfrazar” las horas extras o modificar contratos para evitar cumplir con la nueva jornada.
También sería necesario fortalecer la inspección laboral y la difusión de información clara y sencilla, para que trabajadores y patrones sepan exactamente qué se puede y qué no se puede hacer con las nuevas reglas.
7. Por qué esto te importa como estudiante o persona interesada en temas laborales
Si eres estudiante de derecho, administración, contaduría, relaciones industriales o carreras afines, este tema es obligado, porque la jornada de trabajo es un eje central de cualquier relación laboral. Entender el debate de las 40 horas te ayuda a anticipar cambios en contratos, negociaciones colectivas y prácticas de recursos humanos.
Si ya trabajas, te conviene seguir de cerca estas discusiones para saber cuáles serían tus posibles nuevos derechos, cómo podría ajustarse tu horario y qué deberías revisar en tu contrato o en tu recibo de nómina.
En resumen, la jornada de 40 horas no es solo un número: es una forma distinta de relacionarnos con el trabajo, el tiempo y la vida diaria, y vale la pena analizarla con calma y espíritu crítico.
Desafortunadamente, la iniciativa NO contempla sumar un día de descanso, sino unicamente reducir a 40 horas la jornada semanal, laborando los mismos 6 días de la semana con UN solo día de descanso, con lo cual, se pierde la esencia del descanso que se busca dar al trabajador.
Si la iniciativa no se modifica para otorgar DOS días de descanso, las 40 hs no servirán de nada.
